De vez en cuando

 


Perdí el paso,
ayúdame, por favor,
tú a encontrarlo.
 
De tanto en tanto
tendremos
nuestros duelos
y nuestros quebrantos:
que no sean muchos
ni sean para tanto.
 
El mejor consejo
es el ejemplo que
quiero y no puedo
darte, tenlo por cierto.
 
Quiero y no puedo,
no sé qué más
puedo por ti hacer
y me desespero.

Comentarios

Entradas populares de este blog